jueves, 28 de febrero de 2008

coneha linda! :)



Gracias felipe!!!! te juro que mori cuando la vi!
es que es tan hermosa!! tan superguay! xD
conehita linda ...la adoro =*.


ahi que bien lo pase ayer! . mis amigas
me saludaron! :) y no se ! creo que fue un cumpleaños diferente! :)
y me siento asi hyper mega ultra plus! xD contenta!!!!

martes, 26 de febrero de 2008

Isla negra, Punta de tralca, el Quisco...



el Quisco



Punta de tralca





Isla negra





Isla negra



Isla negra


Isla negra
Isla negra


Punta de tralca

Punta de tralca

domingo, 10 de febrero de 2008

Continuidad de los parques


Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes.


Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestion de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos.


Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte.


Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subio los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oidos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.


Julio Cortázar(1914-1984)



realmente este cuento me encanta :)

viernes, 18 de enero de 2008

VICEVERSA

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oirte

o sea resumiendo
estoy jodido y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también viceversa. .

(Mario Benedetti ^^)

martes, 13 de noviembre de 2007

Bocas


¿Donde empieza la boca?

¿en el beso?

¿en el insulto?

¿en el mordisco?

¿en el grito?

¿en el bostezo?

¿en la sonrisa?

¿en la amenaza?

¿en el gemido?

que te quede bien clarodonde acaba tu boca

ahí empieza la mía.



Mario Benedetti

lunes, 12 de noviembre de 2007

....

ni siquiera se lo que tengo que escribir.
me siento mal
e invisible


no se que escribir .
siento tantas cosas
que no se por donde empezar

en fin
no escribire nada

estoy en un mal momento

y no se para que me pongo a escribir
en el blog



esto me desahoga

hahha me voy mejor
o si no espezare a decir lo que siento
y no quiero ....


( esto fue una estupidez)

sábado, 3 de noviembre de 2007

SOLEDADES (Mario Benedetti)



SOLEDADES

Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula no existe
ah pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve presoledad

después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

ya sé que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente solo en el mundo

sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan

y en esa sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo

los datos objetivos son como sigue
hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste


entre tus ojos y mis ojos

claro que la soledad no viene sola

si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se verá un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buena gente

después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad

conforme pero
qué vendrá después
de la soledad

a veces no me siento tan solo

si imagino
mejor dicho si sé
que más allá de mi soledad y de la tuya

otra vez estás vos
aunque sea preguntándote a solas
qué vendrá después de la soledad.



(Mario Benedetti)